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Colombianas hacen real la comida “nanocongelada”






Con su desarrollo biotecnológico, la cadena de frío se mantiene hasta 84 horas sin consumir energía. Ya atrajeron US$150.000 en capital y la atención de Coca-Cola.


A Clarence Birdseye lo citan en libros de historia como el hombre que hizo posible conservar los alimentos por más tiempo y con la calidad intacta.

Han pasado casi 100 desde que él desarrolló la congelación rápida y le dio un vuelco a la industria alimenticia. Son millones de dólares los que se mueven hoy día gracias a su invento.


Cuando este inquieto hombre pensó en esa solución, el mundo todavía no conocía las neveras ni los enfriadores eléctricos. En EE. UU., siendo un país vanguardista, apenas se usaban unas cajas que contenían hielo pero no conservaban bien la comida y además se ponían mohosas.

Actualmente sería difícil concebir un mundo sin refrigeradores para uso comercial y doméstico. Sin embargo, la cadena de frío tiene limitaciones cuando se trata de preservar los víveres en largos trayectos hacia zonas alejadas.

Es aquí en donde entran en escena Isabel Pulido y Paola Camacho, dos egresadas de la Universidad de los Andes, quienes desarrollaron una nanotecnología capaz de mantener los productos refrigerados hasta por 84 horas sin ningún consumo energético.

Las dos cofundadoras trabajaron en el proyecto hace cuatro años y cuando comprobaron su viabilidad, registraron en 2020 a Nanofreeze, la empresa con la que este año fortalecerán la proveeduría al sector de los alimentos y la salud.


Isabel Pulido afirmó que esta técnica reduce el desperdicio de los perecederos, especialmente cuando se trata de la última milla en los municipios, veredas y corregimientos más inaccesibles, a los que no ingresan los camiones acondicionados para refrigerar.


“Tenemos otro impacto que es la reducción en residuos del plástico, específicamente los del poliestireno expandido (icopor), material en el que están hechas las cajas usadas para mantener la cadena de frío. En este caso, nosotros creamos unas cajas de larga vida útil y fabricadas con un plástico 100% reciclable”, señaló Pulido.

Desde otra perspectiva, también enfatizaron en el potencial que puede alcanzar su tecnología en el sector salud, dado que las vacunas también pueden viajar hasta los sitios más recónditos y, de esa manera, se facilita la labor de las brigadas médicas.

“El tiempo de vida estimado sin refrigeración es de seis horas para estos biológicos, pero con esta nanotecnología se pueden llevar los productos y extender las jornadas sin la preocupación de no tener en donde conectar las neveras”, comentó Paola Camacho.


De hecho, uno de sus primeros clientes fue Compensar EPS, que según detalló Pulido, “utiliza las neveras para transportar biológicos vía aérea y terrestre”.


También tienen entre sus clientes a una compañía exportadora de hierbas y hortalizas y “Corona está implementando esta solución para tener los sixpack refrigerados y evitar las cajas de icopor”, añadió.


El potencial de la creación ha hecho eco en escenarios internacionales y las dos cofundadoras han llamado la atención de inversionistas y prestigiosas aceleradoras.

Atracción de capital

Con el desarrollo nanotecnológico las emprendedoras recibieron premios como The Biology Science Challenge, galardón que les entregaron en 2019 por encima del proyecto con el que concursó la Universidad de Harvard ese mismo año.

En total, calculan que han ingresado más de US$300.000 en reconocimientos y ya atrajeron US$150.000 de ángeles inversionistas, capital que servirá para fortalecer la operación comercial.

Refrigeradores con energía solar


Según sus fundadoras, Nanofreeze es una empresa que está acelerando los procesos de refrigeración y su valor agregado está en las alternativas sustentables para llevar productos y medicamentos a distintas partes del mundo sin sacrificar la calidad. En ese sentido, las dos creadoras adelantaron que, para 2024, llevarán al mercado las neveras con consumo de energía solar, una alternativa que iniciará en el ámbito comercial. Es decir, está pensada para los almacenes de cadena y tiendas que distribuyen productos refrigerados. Por su capacidad para escalar, también llamó la atención de Zero_by_50 (ZBF), una aceleradora norteamericana que ayuda a empresas a entablar y desarrollar alianzas en el segmento de los negocios con enfoque de sostenibilidad. En los años que llevamos trabajando con Nanofreeze estamos sorprendidos por el nivel de interés y de apoyo que las grandes empresas le están dando a esta startup”, afirmó Martín Gil, Socio fundador de ZBF.


“Los inversores le apuestan a la innovación y encontraron esto que les pareció increíble. Les mostramos resultados, pruebas y consideraron que tenía mucho potencial, no solo para una industria sino para muchas”, subrayó Camacho.


Y agregó: “Esta solución es muy útil porque esta parte de la refrigeración no tiene tanta innovación, siendo este un tema tan importante en las cadenas logísticas a nivel mundial”.


Nanofreeze hace parte de los programas de aceleración de startups ofrecidos por multinacionales como AB InBev (dueña de Bavaria), Coca-Cola y Johnson & Johnson.


Para el resto de 2023, esperan fortalecer las ventas en las compañías que necesitan cadena de frío. Afirmaron que el plan consiste en darle prioridad a las empresas exportadoras, debido a los altos índices de desperdicio detectados allí.



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